3/10/13

Cronicas paletas (el termometro de la Caixa)


Siempre funcionó perfectamente mientras fue de la caja de Ahorros Municipal. 
Muchos burgaleses salíamos a la calle, debidamente equipados, después de asomarnos por la ventana y  ver la temperatura que había en el exterior, durante muchos años fue así. Raro era que paseando no quedase a tu vista los inmensos dígitos del termómetro- reloj que acompañaba el silencio de la noche burgalesa y el jolgorio del despertar. 
La vida transcurría flácidamente y dirigía nuestras decisiones en cuanto a la ropa se trataba.Presidia las hora de las quedadas de novios y amigos. Decidía cuando ponernos la chaqueta o el abrigo.Acompasaba el día a día de los burgaleses.

 

Por culpa de la crisis bancaria, los grandes bancos fueron tragándose a los pequeños y a las cajas de ahorro. Los burgaleses teníamos nuestros ahorros en la Caja Municipal y un buen amanecer lo teníamos en la Banca Cívica, no habían terminado de cambiar los rótulos y ya era la Caixa quien gestionaba nuestros ahorros.
Claro esta que nos temíamos que los dineros de burgos no se quedarian en Burgos y que emigrarian según los antojos de los nuevos banqueros.
Pero coño, el termómetro ni tocarlo. Pues bien lo han "escacharrado". La Caixa se ha cargado el termómetro, ya es un vulgar reloj gigante que no sirve. No, no sirve. Reloj llevamos todos, pero termómetro no.
Esto que puede parecer una nimiedad, es un signo de los tiempos. La insaciable banca, desnaturalizada y sin corazón que se carga los símbolos locales, pero, eso si, gratifica generosamente a sus directivos y a determinadas personalidades incluidas infantas que se lo llevan crudo.


1/10/13

Crónicas paletas (El Bus 44)


Aprovechar la coyuntura de crisis y el consejo del medico, me han "obligado" a dejar aparcado el coche y a acudir diariamente a mi trabajo en el Bus municipal durante el invierno, que por cierto es muy largo en Burgos, y en la bicicleta los meses de primavera y verano.
El viejo cacharro nº 44 que traslada al polígono a los escasos trabajadores que hacen uso de este servicio a las 7,20 de la mañana, se queja cada curva que gestiona y se hace doloroso el sonido de su cascado motor cuando enfila la subida de los cubos.
Hoy es el primer día desde que comenzaron los trayectos en bicicleta, ya hace cuatro meses y algunos de los fijos, me han saludado efusivamente al enrolarme de nuevo en el pequeño pelotón de usuarios del transporte publico.
Hace tiempo que me he percatado que hay mas fondo político en el Bus 44 que en el parlamento, al menos la gente se manifiesta con total libertad, sin ataduras disciplinarias ni adhesiones inquebrantables.
Marcial es uno de los de todos los inviernos.
     - Coño, cuanto tiempo sin verte, ¿que es de tu vida?
     - Ya ves, este verano me he apuntado a la bicicleta.
     - Joder yo pensaba que te habías jubilado o te habían dado "boleta" de la empresa.


El análisis de Marcial, tras mi ausencia en el Bus durante cuatro meses, me parece simple pero altamente cualificado. Yo en los cuatro años que vengo usando este medio de transporte, he visto ir y venir a personas de todas las condiciones, españoles, emigrantes, hombres, mujeres, jóvenes y no tan jóvenes.
Tras los finales de curso los ilusionados muchachos que acceden a practicas; en su cara el brillo en sus ojos del primer trabajo. Cuantas veces he sentido el impulso de gritarles: "te están tangando, muchacho, te pedirán esfuerzo bajo la promesa de "una posibilidad" de quedarte en el puesto tras las practicas, no les creas, te están engañando".
Puede mas el impacto en mi persona de su ilusión, que mi deseo de abrirles los ojos.
     - A estos pobres les va a tocar pagar la talegada de millones que se han llevado estos politicos y banqueros.
     - A todos nos va a tocar, Marcial, a todos
     - A estos mas, solo les queda la revolución o la esclavitud.
Ni que decir tiene que para San Pedro, ninguno vuelve a coger el Bus, yo me engaño tratándome de convencer de que les han contratado a todos y se han comprado coche.
 Llamadme iluso.
Esporádicamente aparecen alguna persona que a pillado un "curro"  eventual, que le ha devuelto la ilusión de madrugar para ir al trabajo. Estas personas me resultan especialmente entrañables. Lo dan todo, se les ve ilusionados, vivos. Muchas veces son personas que han encontrado trabajo tras una larga temporada en el paro.
Desgraciadamente, a los pocos días o meses desaparecen del Bus, y quiero pensar que han encontrado un trabajo mejor o que les ha tocado la lotería.
El Bus es un mundo de política real, es la cocina donde se cuecen rencores de trabajadores cada vez mas minguneados , "puteados", como dice Marcial.
Echaba de menos la política mañanera. A tomar por el culo los informativos de la radio.





20/9/13

El patio de Monipodio

Poner a la zorra a cuidar las gallinas
es igual que un partido corrupto y ruin
plantee una ley de transparencia.
 
El patio de Monipodio que nos representa Cervantes, es el refugio de la mafia sevillana. Monipodio  representa el poder, el control de la autoridad, la posibilidad de ganarse la vida "honradamente". El autoriza y reparte el trabajo, les oculta y protege de la acción de la justicia, pero siempre bajo una apariencia de beato honrado y cabal.

El patio de Monipodio "un pequeño patio ladrillado, y de puro limpio y aljimifrado parecía que vertía carmín de lo más fino. ". Buena presencia, quietud y sosiego, pero dentro se reunen todos los ladrones callejeros.

Si curioso es el sitio, mas lo son sus elementos decorativos:" Al un lado estaba un banco de tres pies y al otro un cántaro desbocado con un jarrillo encima, no menos falto que el cántaro; a otra parte estaba una estera de enea, y en el medio un tiesto, que en Sevilla llaman maceta, de albahaca., dos espadas de esgrima y dos broqueles de corcho, pendientes de cuatro clavos, y una arca grande sin tapa ni cosa que la cubriese, y otras tres esteras de enea tendidas por el suelo. En la pared frontera estaba pegada a la pared una imagen de Nuestra Señora, destas de mala estampa, y más abajo pendía una esportilla de palma, y, encajada en la pared, una almofía blanca, por do coligió Rincón que la esportilla servía de cepo para limosna, y la almofía de tener agua bendita, y así era la verdad.



La maceta de Albahaca confiere al lugar un carácter de templo, no en vano  en la India se encuentran en los templos,y en la mayoría de los hogares  y en los patios. En el hinduismo, la albahaca sagrada es venerada como la encarnación de Lakshimi, la esposa de Vishnu y una de las deidades más importantes de la religión.

No podía faltar la imagen de nuestra señora, realzando la estancia como el templo de la rapiña , el engaño, la trapaceria .

Hace mucho tiempo que había leído Rinconete y Cortadillo y la imagen de este patio como un "sepulcro blanqueado", siempre me quedo grabado.
Con el paso del tiempo , la imagen del patio de Monipodio me recuerda la guarida de nuestros políticos, donde tras un aspecto de templo, se reparten beneficios y trabajos, dignidades y privilegios.

Si curiosos son sus enseres , también lo son sus moradores " entraron en la casa dos mozos de hasta veinte años cada uno, vestidos de estudiantes; y de allí a poco, dos de la esportilla y un ciego. No tardó mucho, cuando entraron dos viejos de bayeta, con antojos que los hacían graves y dignos de ser respectados, con sendos rosarios de sonadoras cuentas en las manos. Tras ellos entró una vieja halduda, y, sin decir nada, se fue a la sala; y, habiendo tomado agua bendita, con grandísima devoción se puso de rodillas ante la imagen, y, a cabo de una buena pieza, habiendo primero besado tres veces el suelo y levantados los brazos y los ojos al cielo otras tantas, se levantó y echó su limosna en la esportilla.


Llegaron también de los postreros dos bravos y bizarros mozos, de bigotes largos, sombreros de grande falda, cuellos a la valona, medias de color, ligas de gran balumba, espadas de más de marca, sendos pistoletes cada uno en lugar de dagas, y sus broqueles pendientes de la pretina".

Personajes beatos, siniestros y de gran variedad, pero con un interés común, robar para Monipodio y obtener sus migajas y sus favores.

Fuera del patio todo es confuso, la gente robada no puede recurrir a la justicia porque esta depende de Monipodio, quien la controla y maneja: "El alguacil de los vagabundos viene encaminado a esta casa, pero no trae consigo gurullada.
-Nadie se alborote -dijo Monipodio-, que es amigo y nunca viene por nuestro daño. Sosiéguense, que yo le saldré a hablar". 


Todos quiere pertenecer a este selecto club " y pidieron a Monipodio que desde luego les concediese y permitiese gozar de las inmunidades de su cofradía, porque su presencia agradable y su buena plática lo merecía todo". 
Quien esta fuera de este club esta expuesto a las iras y a la miseria, solo los que acceden al patio son beneficiados por Monipodio, el ladrón por excelencia, eso si, gente " buena y santa, pues hace que los ladrones sirvan a Dios".

Fuera, en la calle, la indignación, legitima y totalmente comprensible de un pueblo que clama contra su gobierno que ejerce el nepotismo de una manera vergonzosa. 

Jóvenes privados de futuro, a los que se les impide el acceso a la educación, ancianos a los que se les recortan las pensiones, parados sumidos en el olvido, enfermos a quienes se penaliza su enfermedad, mientras, en el patio de Monipodio, se reparten ayudas a la banca, se coloca gratificantemente a los afines al "gran ladrón" y se despilfarra en sueldos de película a mangarranes que solo sirven para calentar el "banco de tres pies".

La opinión de los españoles, con respecto a sus políticos, no es gratuita, es fruto de una larga lista de corrupciones generalizadas, de parámetros de golferio extremadamente altos.

Cuando en un país solo se libran de la lluvia y se llenan los bolsillos los que están en el patio, mientras los demás sufrimos sus robos y tropelías, es cuando el templo de la democracia, se convierte en el patio de Monipodio.
Eso si " debe de ser buena y santa, pues hace que los ladrones sirvan a Dios. 




1/9/13

Burgos en los zapatos


Para @Jarrinma, con cariño

Las ciudades se humanizan con sus gentes, pero se regeneran día a día con sus soledades, con sus silencios. Ruidosas a ratos, silenciosas y recoletas otras. Sin figuras humanas, también son hermosas.
Pasear entre sus piedras, al susurro de la historia que desprender y colgarnos en sus brazos como el que se siente solo entre tanta grandeza.
Que no sean mis palabras, interesadas y huecas, si no la de algunos poetas que arrebatados por su belleza, trataron de plasmar en sus versos un poco de su autenticidad.
Acompañame es este recorrido, por mi ciudad, amada y denostada. Descubriremos sus entrañas, el marchito musgo de sus nobles piedras y  la nobleza de sus gentes que presumen de nobleza e hidalguía, que si te dan su palabra, te dan su vida.




Paseo del Espolón



 Olmos del Espolón que casi presos
están de hielo en el espejo-rió,
calles que llevan el camino mio
y van a donde voy; arcos ilesos
Callejones, solanas y plazuelas
que conocen el roce de las suelas
de mis zapatos cuando las paseo

              R.Fernandez Pombo




Puerta de Santa María




Si cruzo Santa María
no paso ninguna puerta,
que esta la ciudad abierta
al amor de cada día.
Mejor que puerta , diría
brazos que, de par en par,
se empeñan en abrazar
en efusión que retiene
a quien hasta Burgos viene
como quien viene a un altar.
R.Fernandez Pombo


Casa del Cordón

El cordón franciscano, humildemente
ciñendo a la casa la cintura..
La elegante y cabal arquitectura
humanizada franciscanamente
R.Fernandez Pombo




Catedral de Burgos



Tengo a mis pies el rió y la arboleda
La piedra cincelada.
Agujas y Crucero, frente a frente.
En el encanto de la tarde leda,
la ciudad desposada
-novia de ensueño-con el sol poniente.
Burgos; la catedral transverberada
al rojo contraluz del sol poniente.

       Bonifacio Zamora




 
Llana de adentro




 Llana de adentro, llana de afuera. Suelo llano,
rincones y menudas
plazuelas empedradas de guijarros.
Aquí Burgos dormita , aquí envejece.
Y la historia recuerda unos palacios
reales, que no son, pero que fueron 
cuna de la niñez de un obispado.

   Bonifacio Zamora


Llana de afuera



Llanas, Paloma, Pozo.... Todas caben
calles de Burgos que de sobra saben,
liricamente, del pie que cojeo...

Rafael Fernandez Pombo





La Flora (Huerto del Rey)

Por el huerto del Rey, juegan las niñas
a la rueda, a la soga -baile y salto-.
Por el huerto del Rey, juegan los niños,
juegan al marro.

Bonifacio Zamora
  


Monasterio de las Huelgas
Aquí quedo Castilla eternizada
y la ojiva fue rosa transparente,
engarzando el ayer con el presente
en brazos de la gloria y de la nada.
C. Frühbeck


Cartuja de Miraflores


Aquí la voz del viento es melodía
que engarza su andadura entre los pinos.
Aquí van hacia Dios nuestros caminos
y mana el corazón melancolía
Campana y oración son armonía
que un pájaro acompaña con sus trinos
y rezos penitentes y divinos
se funden con el pan de cada día.

          Carlos Frühbeck

17/8/13

Batallas que parecen broma

A veces la historia parece someternos a bromas pesadas y a episodios que parecen no haber ocurrido por lo cómicos que resulta.

Los hechos se desarrollaron en Rumania, concretamente en las inmediaciones de Karánsebes durante la  tuvo lugar durante la  guerra ruso turca, en la tarde del 17 de septiembre de 1778, protagonista de los hechos :el ejército austríaco que creía estar luchando contra tropas del Imperio Otomano. 


 
Si como lo lees, una parte del ejercito austriaco, dándose bofetadas contra otra parte de su mismo ejercito, creyendo que se trataba de tropas enemigas.

Mas o menos los hechos se desarrollaron de la siguiente manera:

El ejército austríaco , compuesto por unos  100.000 hombres se dirigía hacia la ciudad fronteriza de Karansebes (actual Rumania ) para organizarse  en vísperas de una invasión. La mayoría de las tropas austríacas se componian de italianos, serbios, croatas, húngaros, rumanos y muy pocos de los soldados hablaban la lengua del imperio, el alemán.

Los primeros en llegar  al punto de acampada fueron una vanguardia de caballería ligera , húsares, a modo de exploradores para explorar y limpiar el territorio de posibles enemigos, ni rastro de un solo soldado turco.

Si encontraron unos gitanos que los vendieron unos cuantos barriles de aguardiente para amenizar el tiempo de espera en la posición  mientras llegaban sus compañeros.Entre trago y broma se les fue la mano y sus facultades se vieron mermadas considerablemente a causa del alcohol ingerido.

Poco tiempo después llegó la infantería de  de su propio ejercito.Les pidieron aguardiente para tomar ellos también, petición a la que los húsares se negaron en redondo.  Ya ebrios se dedicaron a construir barricadas para defender los barriles y parapetarse tras ellos. 

Pero los húsares no están ni mucho menos dispuestos a desprenderse de su "agua de fuego" tan fácilmente. Se sintieron ofendidos  por la actitud chulesca de sus compañeros de armas , comienzan las discusiones que degeneran en una pelea que culmina con un disparo al aire. 

Ese disparo fue el desencadenante de la batalla mas esperpentica de la historia.

Los austriacos creyeron que el disparo lo había hecho un soldador turco y comenzaron a gritar. "¡Turcii! ¡Turcii!", "¡Los turcos!". 
Los húsares y los infantes corrían en desbandada. Los oficiales austríacos, tratando de poner orden en la tropa, comenzaron a gritar "¡Halt!", "Alto". Sin embargo los soldados, que como dijimos, muy pocos conocían el idioma del imperio, creyeron oír "¡Alá!", el grito de guerra de los otomanos, y el caos se precipito. 

Entretanto seguían llegando tropas, las que creían que realmente había una batalla en curso. El oficial de la caballería , al ver a los húsares corriendo alrededor del campamento creyó que sin duda alguna estaban siendo atacados por los turcos. Ordenó cargar contra la infantería. Por otro lado, la artillería vio a la caballería  y sus jefes pensaron que era una carga turca. Los austriacos comenzaron a dispararse los unos a los otros. con la firme creencia de que el contingente al que están disparando está formado por soldados turcos.

Cuando días después, los turcos llegaron a Karánsebes. encontraron mas  de 9.000 cadáveres austriacos, De un ejercito de 100.000 hombres, la décima parte murió por un malentendido y la indisciplina del cuerpo de húsares.


La historia esta vez se escribe con ironía.







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11/8/13

MENELIO

Menelio, "Mene" para todo el que le conocía, era un hombre alto y fuerte, andaba tan derecho y estirado que parecía  que en cualquier momento podía desplomarse hacia atrás.

Nadie le había visto jamás sin su trompeta , siempre la llevaba en la mano como si fuera una prolongación de sus dedos.

No fueron muchas las ocasiones que tuve de escucharle tocar este instrumento, pero, puedo asegurar que lo hacia muy bien , poniendo en ello un entusiasmo que transformaba su personalidad, convirtiéndose en un ser admirable, casi mítico.

Cuando no tocaba la trompeta se dedicaba a sablear a los amiguetes y a todos los que pillaba en los bares, tenia una especial intuición para este menester. Casi sin mirar, sabia si en el interior del bar había alguien a quien sacarle un vino.


Era esclavo de todos los vicios del mundo, de todos menos de uno : pagar. Pagar era el ultimo recurso, solamente cuando no quedaban mas alternativas, cuando todo lo demás había dejado de funcionar, jamás hombre alguno , pudo fumar y beber tanto de manera tan económica. Mene, además de trompetista ocasional , era un gorrón de mucho cuidado.


Era lo que el definía como trabajador estacional. En verano  se alquilaba para tocar dianas y pasacalles en las fiestas de los pueblos, conocía todas y cada una de las fiestas de la provincia y alrededores. Esta actividad le permitía  ir tirando económicamente el resto del año, eso si, con estrecheces y echando mano de su pericia como gorrón profesional..

Su vida era una constante rutina, para nada modificaba sus costumbre que se repetían, día a día, como si formasen parte de un espectáculo donde improvisar estaba prohibido. A las diez de la mañana, se levantaba de la cama y se dedicaba, escrupulosamente, a el aseo personal, el cual remataba con su gabardina y su gorro , que le daban un aspecto de gangster de película americana.

Cogía su trompeta y se lanzaba a la aventura diaria de sablear a cristiano y pagano que se ponía delante. Era cuestión de amor propio.

Se le reconocen una gran variedad de trucos, los cuales había desarrollado pacientemente, para escaquearse justo a tiempo, como si de un mago se tratase, Mene, desaparecía en el momento critico, el exacto, el barí, el fetén, el único momento posible. Nadie jamás había sido tan preciso como el .


Poco a poco, la lista de pardillos se fue haciendo mas corta, las múltiples pilladas que habían tenido,  les obligaba a despabilar. Esta eventualidad fue la que acabó por hacer pensar a Menelio, en la necesidad de cambiar de barrio, donde hubiera clientela nueva, que no conociera sus trucos, o ponerse a trabajar de manera estable. Como el decía “ algo que de un duro y que no canse el músculo “.

Estos deseos de regeneración laboral, que el consideraba perniciosos, por atentar contra el descanso y el buen vivir, eran desechados una y otra vez y los posponía hasta mañana, por si las cosas cambiaban y aun tenían remedio

Echando mano de algunos amígueles bien colocados, a los cuales alguna vez saco de un apuro con suplencias ocasionales, de ultima hora en fiestas populares, le hicieron un hueco el un conjunto pachanguero que habitualmente tocaban en bodas y banquetes.


Aquel trabajo le fue dando cierta popularidad, ya que el grupo fue poco a poco ganando cierta fama “ Los Moritos, su orquesta familiar para eventos y celebraciones “

Se aseguró unos ingresos estables , pagando en los bares de vez en cuando, eso sí solamente cuando era estrictamente necesario, tampoco era cuestión de tirar por la borda  todo lo aprendido anteriormente.

En cierta ocasión, los Moritos fueron invitados a las fiestas patronales de Valledijo, un hermoso pueblo serrano, perdido entre la frondosidad de un bosque de pinos y que además de ser pocos vecinos durante el año, se animaba muchísimo durante el verano, por la cantidad de hijos del pueblo que acudían a celebrar sus fiestas patronales y a pasar el veraneo a la sombra del bosque. Este año habían tirado la casa por la ventana y se preparaba una fiesta “ de aquí te espero “.

El contrato comprendía tres días de pasacalles por las mañana y bailes de vermut y verbena por la noche , así como animación en dos actos religiosos. Económicamente, repartirían a veinte mil por barba , comida y bebida gratis para los músicos, no estaba mal por soplar por el tubo.

Valledijo, estaba a unos ochenta kilómetros de la capital , por carreteras infernales , había que madrugar para acomodar los instrumentos en un coche y otro para viajar los músicos.

El día comenzaba lamentablemente, primero el madrugón, cosa que Mene, no soportaba, luego las apreturas en el coche Renault 12 de Paquillo y las nefastas carreteras , hacían dudar a  Menelio si no habían pedido poco dinero por tocar en tan remoto lugar.

Hora y media de penoso viaje, transcurrieron antes de divisar la torre de la iglesia de Valledijo, lo cual les hizo renacer con nuevo entusiasmo . Pararon en la plaza del pueblo, donde los mozos habían colocado un galera de tractor con unas sillas y un decorado algo barroco pero muy vistoso.

Se acomodaron en la pensión provisional que les habían preparado en unas dependencias municipales y tras un ligero descanso, empezaron a cumplir el contrato: bebida gratis para los músicos.

Las dianas de la mañana siguiente pusieron al pueblo en fiestas y la chiquillería corría detrás de los músicos en su recorrido por las calles del pueblo, como si fueran sus mas admirados ídolos.

El concejal de cultura y festejos, un tipo mal encarado, con la barba cerrad como un túnel sin luz, a pesar de haberse afeitado para la ocasión , no les perdía de vista . Esperaba que cumpliesen para amortizar la inversión y le parecía que aquellos pájaros, soplaban mas del porrón que por los instrumentos. "Redíos", como bebían, en mala hora acepto la cláusula que le obligaba a pagar aquellos refrescones.

Todas las piezas que tocaban, las regaban bien regadas, hasta el punto de que en concejal, empezaba a temer que secaran el pueblo, pero de vino.

Finalizados los pasacalles, el programa de fiestas se completaba con una suelta de vaquillas por las calles del pueblo, cosa esta que estimulaba enormemente el macho ibérico de los jóvenes del pueblo, los cuales aprovechaban la ocasión para presumir delante de las mozas.

Mene y sus compañeros, se fueron a buscar un bar que quedara fuera del recorrido del encierro, caminabas despacio, fumándose un cigarrillo y charlando de sus cosas, cuando vieron venir un becerro rubio, astifino y algo tuerto del pitón izquierdo, que sin saber como, se había saltado las vallas de protección .

Esta vez Mene, no supo desaparecer a tiempo , tal vez por ser el mas mayor, tal vez por ser el mas torpe, o porque había bebido algo mas que los demás, pero no pudo colgarse de aquel balcón  al que sus compañeros se subieron.

El becerro, que parecía un torazo, le acometió corneándole y tumbándole como si fuera un muñeco. La gente que seguía al becerro, salía por todas las callejas y se excitaba con el espectáculo, mientras el pobre Mene, se veía lanzado de un lado a otro de la calle, golpeado por el animal, que parecía tener algo contra el músico.

Cuando ya cansado, el astado, decidió que no valía la pena seguir golpeando aquel cuerpo inerte, algunos, buenos samaritanos, llevaron al trompetista al dispensario medico, donde decidieron que era mejor trasladarlo a la ciudad, donde podrían atenderle mejor. No obstante el facultativo del pueblo, decidió que,” no habiendo sangre, la cosa no podía ser muy grave, solo golpes y moratones”.

Mene, que sin poder articular palabra, oía todos estos comentarios, sin poder reprimir un odio inmenso hacia aquellos cabrones que parecían saber tanto de medicina. Acaso, no oían como crujían sus huesos, que el creía desencajados del todo.

El viaje en ambulancia, fue un autentico calvario. A pesar de ir sujeto con un cinto, cada curva era un suplicio y cada bache un juramente que se prolongaba hasta el siguiente. La sensación del músico, era la de estar metido en un traje de mamporros.

Tres años habían transcurrido desde estos acontecimientos, Mene ya no tenia que desaparecer a la hora de pagar. Ahora era un personaje, al que le hacían repetir una y otra vez los episodios de Valledijo, mientras le invitaban a un chaparrón de vino.

Este si que era un buen chollo, cada día se metía, gratis, un “chaparron” de vinos entre pecho y espalda y sus correspondientes cigarros, solo por contar como "esos jodidos paletos" se reían mientras el toro le revolcaba por el suelos. Esto era vida.

Se iba haciendo tarde, y llegaba la hora de recogerse en casa, Mene, salió del bar, empujando con las manos la silla de ruedas, animadamente la hizo coger velocidad por la calle abajo, camino de su hogar.

La gente como Mene, son el contrapunto de una España que va desapareciendo a la vez que lo hacen las pequeñas tascas y bares de barrio de nuestro país, una clase de personas que alguna vez tuvimos el placer de conocer.














26/7/13

Hay bares y bares

Me gusta pasear con la familia, fundamentalmente los fines de semana y tomarme un pincho regado con un vino, ribera del Duero, por supuesto.
No tengo prejuicios, pero si preferencias. Para mi este acto, casi sagrado ritual, es realizable en muy pocos bares de Burgos, que mira que les hay, pero que quieren que les diga, hay bares y bares.
Comprendo que la cabeza no esta concebida para determinados ejercicios de investigación, ya tenemos suficientes cosas con que llenarla como para darla nuevas ocupaciones en la disquisición de donde comernos un pincho o pasamos un rato de ocio.
De tantos bares donde poder cumplir con este ritual, yo tengo certificados dos o tres, cuatro a lo sumo. Me gusta que la cocina este a la vista, me gusta que el pan no tape el corazón del pincho, (curiosamente ,  en algunos sitios,  el pan aumenta a medida que disminuye la "tajada"). Me gustan los platos limpios y los cubiertos sin doblar. Me gusta que mi vino me lo sirvan en una copa apropiada y me enseñen la botella de la que me van a servir. Me gusta que me pregunten si me ha gustado.
Tal vez piensen que soy un pijotero, pero que quieren que les diga, estoy harto de bares de franquicia, donde se sirven los mismos pinchos aquí que en Badajoz, sin personalidad, eso si envueltos en una corrusco de pan recalentado que llena un montón, para eso me como un bocadillo de tortilla que es mucho mas contundente.
Como todo ritual, es un ejercicio de ofrenda, de rezo, de fiesta, es algo que no es vital, pero si necesario, caprichosamente necesario. Por ello me niego a hacerlo en determinados sitios donde los camareros te sueltan un "cagando leches" cuando pides la comanda, donde si un bocadito se cae te lo colocan sin inmutarse tras soplar la parte superior del pan, donde si te lo achicharra el microhondas y protestas por el "cagajón" que te han servido, te miran como a un apestado.
Gracias a Dios, aun quedan reductos donde se pueden tomar pinchos de diseño y tradicionales, donde el vino se sirve con respeto y la limpieza es una herramienta fundamental en el establecimiento.